jueves, 15 de enero de 2015

EL VINO A HACER, LO QUE SABÍA HACER


EL VINO A HACER LO QUE SABIA HACER

Justo Armas, no vino a conquistar a El Salvador, mucho menos a avasallar a nadie.

El vino a rehacer su vida, que había sido destrozada y en un continente muy extraño para él, Intentar sobrevivir después de esa catástrofe del Segundo Imperio Real Mexicano, el de Maximiliano de México y su Emperatriz Carlota.

Llegarse a El Salvador, por la vía que fuese que fuera, este pueblo, no se inmutó con su presencia ni sus temores, que al final fueron infundados, porque nunca hubo una persecución sobre su persona.

Se abrió camino, con lo que él tenía en su cabeza y logró lo que muy pocos alcanzan. El éxito en su empresa.

Es un hombre de admirar y su Leyenda o mito, deja a los que le recuerdan una cadena de cuentas, convertidas en preguntas sobre su persona.

La historia no termina aquí. Cada día los libros se abren en todo el mundo y revelan nuevos y antiguos acontecimientos, algunos tristes, otros llenos de felicidad y alegrías.

El libro de JUSTO ARMAS, no se ha cerrado aún. Sigue abierto. Veremos si sus páginas se vuelven hacia nosotros y nos confirman la certidumbre de las investigaciones realizadas.

Por mi parte, sigo buscando, visitando entrevistando personas, documentos y libros, por insignificantes que sean para llegar a sus grandes misterios con pequeños detalles, y que causen certezas.

Todos los comentarios, si los hubiere o preguntas , favor dirigirlas al siguiente correo electrónico gabrielramirezclara@gmail.com , que con gusto sabré analizar y responder a sus remitentes con todo el respeto que me causan, como agradecimiento del tiempo de haber leídos mis crónicas.